Generalmente cubre emergencias veterinarias, consultas médicas, hospitalizaciones, cirugías, medicamentos, enfermedades y lesiones accidentales. Algunas pólizas también cubren exámenes de rutina.
No es obligatorio, pero puede ayudarte a reducir costos veterinarios altos y asegurar que tu mascota reciba atención médica de calidad en caso de emergencia.
Depende del tipo de mascota, edad, raza y nivel de cobertura. En promedio puede costar entre US$20 y US$60 al mes, aunque las pólizas para mascotas jóvenes suelen ser más económicas.
La mayoría de las aseguradoras cubren perros y gatos, y algunas ofrecen planes para aves, reptiles, conejos y mascotas exóticas, aunque con coberturas limitadas y precios más altos.
Algunas pólizas ofrecen planes de bienestar o “wellness plans” que incluyen vacunas, desparasitaciones y chequeos anuales. Otros planes solo cubren accidentes y enfermedades.
Muchas aseguradoras permiten usar cualquier clínica veterinaria con licencia, y luego reembolsan los gastos según el porcentaje de cobertura contratado.
Suelen excluir condiciones preexistentes, enfermedades hereditarias, tratamientos cosméticos, embarazos o partos, y problemas de conducta, dependiendo de la aseguradora.
Sí, aunque es más costoso y puede tener limitaciones o periodos de espera más largos. Es recomendable asegurar a las mascotas cuando son jóvenes y están sanas.